viernes, 13 de septiembre de 2019

Monstruos internos que dicen adiós


Me gusta la palabra entrañas. Me suena a arañazo rápido, araña que trepa, telaraña que cubre, conexión profunda. Pero son un lugar complicado, muy cómodo para los monstruos. En las mías habita uno desde hace mucho, mucho tiempo porque, como tengo una yo que no tiene miedo a casi nada, siempre habla con ella y le convence de lo bien que estamos las demás, aunque sea mentira. He tardado mucho en saber callar a esa yo cuando no es bueno escucharla, en encontrar las armas que me permitan cortar la cabeza a ese bicho y en ponerme en manos de gente que realmente sabe cuáles son esas armas. Pero aquí estoy, en plena batalla desde hace unos meses. Agotada pero sabiendo, por primera vez en la vida, que sus horas están contadas. Y aunque todavía no iba a exhibir esto en redes, (algún día lo haré porque la especie de mi monstruo seguro que habita en otros rincones), hoy la entraña me pide decir bien alto lo afortunada que soy por tener a @salvorota luchando a mi lado. #graciasinfinitas #tequierotodo

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